Día 16. Sanidad del Hijo del Oficial

Lectura Bíblica: Juan 4:46-54

46Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo. 47Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir. 48Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis. 49El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera. 50Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. 51Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive. 52Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre. 53El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa. 54Esta segunda señal hizo Jesús, cuando fue de Judea a Galilea. 

Versículo Clave: “Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue.” (Juan 4:50)

Reflexión: Jesús sanó al hijo de un oficial solo con una palabra. Este milagro muestra el poder de la palabra de Jesús y la importancia de la fe. El oficial creyó sin ver, confiando completamente en Jesús.

Aplicación: Confía en la palabra de Jesús, incluso cuando no veas resultados inmediatos. La fe genuina se basa en la confianza en Dios y en Su palabra.

Oración: Señor, ayúdame a confiar en tu palabra y a creer en tu poder, incluso cuando no vea resultados inmediatos. Aumenta mi fe en ti. Amén.