Obedecemos a medias u obedecemos de verdad
Muchos años después de la caída de Jerusalén, en manos de Babilonia por el rey Nabucodonosor. El pueblo israelita regresa con Esdras, escriba y sacerdote del linaje de Aaron. Ya establecidos, el pueblo decide reconstruir su tierra y el templo en Jerusalén. Pero, en ese momento algunos líderes representantes del pueblo se dan cuenta que aún el pueblo sigue pecando contra Dios al haber contraído matrimonio con mujeres y varones de pueblos extranjeros.
En este contexto, podemos extraer algunos puntos para poder contestar si realmente estamos en el camino correcto de obedecer de verdad u obedecer a medias lo que es igual a no obedecer.
Dependencia total a Dios
“Y no emparentarás con ellas; no darás tu hija a su hijo ni tomarás a su hija para tu hijo. Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirán a dioses ajenos; y el furor de Jehová se encenderá sobre vosotros y pronto te destruirá.“ Deuteronomio 7:3-4
Dios da la orden al pueblo de no unirse en matrimonio con personas extranjeras. Recordemos, que estos pueblos estaban llenos de corrupción e idolatría. Para este momento, ya el pueblo de Israel tenía en sus manos los libros de la ley y podían consultar en ellos. Incluso, Esdras, nuevamente enseña al pueblo (7:10) sobre la ley de Dios. Y aún así, ellos fueron en contra la ley y se unieron con personas corruptas e idolatras, que poco a poco los llevaron a alejarse de Dios.
Toda la Biblia, nos muestra que el ser humano es y será dependiente de Dios en todo momento. Pero cómo logramos ser dependientes de Dios. Obvio, conociendo su voluntad para nuestra vida. y cómo conocemos su voluntad. Conociéndolo a Él. Es decir, leyendo y meditando día y noche su palabra.
Aprende de los errores.
Dentro de la oración que hace Esdras en el capítulo 9, vemos que se pregunta cómo es que a pesar de tener un remanente siguen en desobediencia o en palabras más sencillas, cómo es que a pesar de tener una según oportunidad de reconstruir su pueblo y familia, están osando desobedecer a Dios a pesar de su ley clara.
Esto me trae en mente la frase:
“Quien no conoce su historia está condenado a repetirla”
El pueblo de Israel era consciente que sus antepasados habían hecho actos aberrantes que iban en contra la ley de Dios, cómo Salomón y sus mil mujeres y muchos otros casos vistos libros atrás en la Biblia. Solo por dar unos ejemplos.
Nosotros debemos conocer como Dios nos habla a través de situaciones presentadas en la Biblia. Panoramas en los cuales vemos cómo reacciona Dios frente a determinados casos de la vida real. Aprendamos de estos hombres y mujeres que vemos en la Biblia. Asimismo, aprendamos de nuestros hermanos en Cristo, familia, amigos, etc.
No justifiques tus pecados
Creo que todos en alguna vez hemos justificado algún pecado. Dentro del capítulo 10 de Esdras encontramos una lista de aquellas familias que tenían muchos más infractores de la ley de Dios. Sí lo vemos desde la óptica de “lista del más pecador a menos pecador” nos da entender que a pesar de que ellos también habían pecado se daban con el derecho de justificarse y decir que ellos pecaron menos porque solo uno de sus parientes se encontraba en esa lista.
Recordemos:
“¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?” Mateo 7.3 RV
Cuantos de nosotros seguimos viendo los defectos, fallas o pecados de otros, como mayores que los nuestros. ¡No justifiques tus pecados! aún si parecen de menos grado, recordemos que un pecado es pecado para Dios si desobedeces como si mataras.
Trata cada día en buscar la voluntad de Dios. La Biblia es la herramienta más poderosa que nos ha dado Dios para conocerlo y saber su voluntad para nosotros. Es fácil saber si obedecemos o no, así que atrévete a ser valiente y seamos juntos hijos obedientes. Y cuando estemos en la presencia de nuestro padre esperar sus palabras audibles, que diga: Hijo lo hiciste bien.
Jesopail
